Dos mujeres camino del Campo de Albatera

El abuelo de mi mujer, Dionisio (D.E.P.), estuvo preso en Albatera. Yo soy incapaz de relatar con la maestría de mi cuñado la crónica de todas sus aventuras; como tanquista, como preso, como anónimo silenciado durante la dictadura,… Pero el otro día una imagen de entre las muchas que recordamos de su vida me impactó especialmente: dos mujeres jóvenes que viajan hasta Albatera a rescatar a su novio y a su primo y hermano. La abuela de mi mujer y su prima.

Dos mujeres que viajan solas con un salvoconducto en la mano para rescatar a un novio tanquista. 

Imagino la incerteza de la validez del salvoconducto; esa cadena de promesas vagas y esperanzas poco razonables reflejadas en un papel que puede significar todo o no valer nada. Sobre todo imagino esa incerteza frente a la certeza de los galones del tanquista y el recuerdo de sus visitas en guerra, es decir, de lo público y lo notorio de su pertenencia y rango en el ejército republicano.

Me cuentan que las dos mujeres llegaron, que hicieron noche frente al campo. Pasaron la noche oyendo las sacas, y vieron de cerca el reguero de sangre que dejaban los camiones a su paso. Imagino de nuevo la incerteza sobre esas sacas, esos camiones, sobre la validez del salvoconducto,… por saber al fin si su viaje iba a significar la ruina para el tanquista, para su primo, para ellas o para los cuatro. Pienso especialmente en la noche, cuando nuestra percepción de la realidad cambia, cuando todo parece más grave, más extraño, y pienso en aquellas dos mujeres, estremecidas por el sonido de las ráfagas, lejos de casa, solas…

Me acuerdo de ellas ahora, estos días en los que todo el mundo tiene miedo. 

Miedo a hablar, a opinar, a significarse, a tomar partido…

¿Cómo nos atrevemos a decir que tenemos miedo?… ¿Miedo de qué

Anuncios

Pensamiento positivo para la Comunitat Valenciana

Cuenta la leyenda, su biógrafo y la wikipedia, que Steve Jobs (fundador de Apple y del mundo tal y como lo conocemos) retrasó su primera cirugía durante 9 meses cuando fue diagnosticado con un raro tipo de cáncer en el páncreas. En lugar de eso, tuvo más fe en la acupuntura y otros métodos no convencionales. Cuentan también que después se arrepintió. Su biógrafo, Walter Isaacson :

 “Creo que él sentía que si uno es capaz de ignorar algo, si no quieres que algo exista, puedes tener un pensamiento mágico… “

Desde las provincias se convocó el pasado 5 marzo “Valencia es mucho más”, un acto que se anunciaba así: “Cerca de 150 asociaciones y colectivos en representación de la sociedad valenciana darán esta tarde un paso adelante en la defensa de la verdadera imagen de la Comunitat.” La crónica del acto aún fue más ambiciosa y titulaba “Toda la sociedad reivindica en un acto multitudinario que “Valencia es mucho más””. La portada del diario en papel, “SOMOS MUCHO MÁS”,  mi vista, traicionera, la leyó como “somos muchos más” y claro, me sonó a advertencia.

No seré yo quien critique las llamadas al optimismo, el pensamiento positivo (y qué se yo, hasta el mágico), sobre todo cuando dan lugar a movimientos tan espontáneos, tan independientes … :s Pero ¿en qué consistió el acto del lunes? ¿está equivocado el diagnóstico? ¿de verdad hay una campaña de desprestigio de la Comunitat y no del gobierno de la Generalitat? ¿de verdad es la Generalitat un enfermo imaginario, víctima del síndrome de münchhausen-por-poder)?

¿Conocen algún enfermo que mejore por pensar que hay otros más enfermos que él? ¿O alguno que se salve dejando de pensar en du dolencia, o impidiendo hablar al resto de ella?

Bienvenido sea el pensamiento positivo, pero lo que esta Comunitat necesita es tratamiento.

Que no tengamos que arrepentirnos.

“que coman buñuelos”

No he acudido a ninguna mascletà este año. No conozco a todos y cada uno de los que pitan en la Plaza del Ayuntamiento, como tampoco conocí nunca a los que todos los años gritaban “que bote la alcaldesa” y otras muestras de amor a Rita Barberá. Sin conocer a unos ni otros, ni los supuestos excesos que a título individual puedan haber llevado a cabo, de lo que no me cabe ninguna duda es de que los elogios y los insultos, los silbidos y los “Rita, bonica”, van dirigidos exclusivamente a la alcaldesa. En su condición de alcaldesa por antonomasia, de miembro del partido popular, en definitiva, de política. 

Pretender que los silbidos, las consignas o los reproches, van dirigidos a las falleras y su corte, sólo puede sostenerlo alguien que piense que todos los valencianos, falleros y no, somos idiotas. Más grave es que las falleras se hayan tenido que pronunciar en público y por escrito sobre los incidentes; es un gesto o muy precipitado o muy premeditado, que no persigue acabar con las protestas (seguramente conseguirá lo contrario) sino deslegitimarlas (a ver si después de fallas vuelve la calma a algunos despachos) pero que sin duda instrumentaliza una fiesta, que, en efecto, nada tiene que ver con el origen y naturaleza de las protestas.

Por lo que leo, entiendo que no se protesta contra las fallas, se protesta contra una manera de entender la política: la que representa la alcaldesa de Valencia. Ella, que ha sabido como nadie recolectar las mieles del ejercicio público de la labor política (en todas sus modalidades: paellas, mercados, pancartas en el pleno,…) debería mostrar más maestría y generosidad a la hora de digerir estas hieles.

Señora Barberá: no utilice a las falleras de parapeto; ellas viven unos días irrepetibles, y Ud. lleva muchísimos años en ese balcón para no poder gestionar de una manera más valiente unos silbidos.

Ya han ganado

Érase una Comunidad donde los lunes se manifestaban los médicos, el martes los farmacéuticos, el miércoles los empleados de las contratas, el jueves los maestros,… así todos los días.
Eran convocatorias modestas pero permanentes. Las protagonizaba gente normal, como tu madre, como la mía. La gente las veía a las puertas de las consellerias, mientras iba a trabajar, o volvía de no tener donde trabajar. Uno podía no estar de acuerdo con todas las reivindicaciones, pero era muy difícil no conectar con ninguna…¿de verdad podía pensar que los abogados de oficio no merecen cobrar?… ¿que es justo que no se pague a las entidades que atienden a drogodependientes?… Pues no. Estas concentraciones eran humildes, pacíficas, y salían poco en prensa. Pero eran bombas de empatía masiva.

Hay gente que opina que Valencia ha despertado, o incluso que es primavera. Yo no.

Yo creo que hoy alguien está más tranquilo. Ha conseguido hacer creer que no son padres y madres de familia, que no son empresarios, ni empleados públicos y privados los que se manifiestan. Parapetado en la anécdota, apelando a los prejuicios, ha conseguido hacer creer que la cosa no van con nosotros, son los otros. En cierto modo, ya han ganado.

 

Eres mi héroe, Toni

El otro día, sobre las 3 de la mañana, entre Astro TV y Tarot TV, apareció en mi pantalla, en Canal 9, el gran Toni Cantó. No era una película cualquiera, era una en la que hacía de profe rojeras con el niño pequeño de la lengua de las mariposas. Inmediatamente pensé que era una maniobra de canal 9 para esquilmar el granero electoral de los socialistas en la Comunitat Valenciana; primero Pasapalabra en plena campaña, y ahora esto, en el prime-time de los insomnes.

Mi conspiranoia la confirmó el hecho de que no encontré la película en la parrilla. La había soñado. Pero googleando “niño de la lengua de las mariposas + toni cantó” averigüé que la película se llamaba “Eres mi héroe”.

No os voy a aburrir con el contenido de la misma, leed la sinopsis. Ni he hecho una investigación profunda sobre los ingresos que tuvo. Sólo sé que costó unos 2.000.000 €  y recaudó unos 255.ooo €. Fue la número 58 en el ranking de películas más vistas. La vieron 113.000 espectadores o 58.000 según las fuentes.  Fue una producción al 16% de Canal Sur (una de esas teles que según el programa de UPyD debe ser privatizada o cerrada) pero no puedo concretar cuánto dinero público se destinó a la película. En fin, recaudó el 12% de lo que costó. Benditos sean los que en ella invirtieron.

Toni Cantó no se refiere a este caso cuando habla y repite hasta la saciedad el verbo DESPILFARRAR. Los políticos somos unos inútiles despilfarradores, pero no sé si el despilfarro se limita a nuestra propia existencia, la de los diputados, los gobiernos autonómicos,… u otros hechos de la vida también merecen un examen, para ver si esta justificada, no ya su financiación, sino su propia existencia. No he leído al candidato analizar éste u otros proyectos en los que ha participado (internauta, VEO), ni entonar el mea culpa, como exige de todos los políticos de profesión (menos de su mentora, que cobra sueldo público desde La Pepa). Esta nueva raza de no-políticos nos va a salvar de la ruina, pero sólo de una ruina determinada.

En descargo de UPyD he de decir que en su programa no sólo incluye la citada medida de racionalizar todas las televisiones menos RTVE, la española, sino que también propone:

Establecer un modelo de inversión con retorno para la administración en las 
producciones audiovisuales y cinematografía, erradicando las prácticas viciadas 
y corruptas que han convertido la obtención de ayudas públicas en el verdadero 
objetivo de algunas producciones, con la eliminación de las subvenciones a fondo 
perdido.

Estoy convencida de que esta gente sabe de qué habla.

 

 

 

Con la que está cayendo

Muy lejos de las oficinas de la Bolsa, de la sede del Banco Mundial, del Central Europeo… el otro día, el amigo de un amigo, renunciaba a comprarse una moto, para la que tenía el dinero ahorrado billete sobre billete, porque le daba vergüenza comprársela!. Se la podía permitir, y podía mantenerla, pero “con la que está cayendo, ¿qué pensaría la gente?”

Creo que a todos debería extrañarnos, no que a alguien que pierde el trabajo saque al niño de la guardería o a quien cobra la mitad que el año pasado no salga a cenar el fin de semana, sino que gente que tiene los mismos ingresos haya dejado de consumir de manera radical.
El “con la que está cayendo” es un mantra que se repite en los hogares que tienen todos sus miembros en paro, que lamentablemente son muchos, pero también en los que prácticamente siguen cobrando lo mismo, y también en los que (oh, horror) incluso les va mejor.

Es evidente que este sentimiento de vergüenza, esta parálisis consumista está afectando directa e indirectamente a los menos indicados (mientras caen las ventas de coches crecen las del segmento de coches de lujo). Los que seguimos cobrando lo mismo (aunque no sepamos por cuánto tiempo, eso es cierto) quizá hemos cambiado de manera muy drástica nuestros hábitos de consumo. Pienso que quizá no es preciso renunciar a todas las salidas, ni a comprar en determinados sitios, sobre todo porque estamos perjudicando a pequeños empresarios.

El pizzero, el vendedor de motos, los comercios al detalle, las agencias de viajes, … esperan nuestra llamada y nuestra visita; no sé a quién creemos estar ayudando dejando de consumir aquello que aún podemos permitirnos.

Candidatos sin tiempo para las redes sociales

Diana
Reuniòn con equipo.
Acude a un programa de radio, charla con el entrevistador. No entra ninguna pregunta.
Acude a un mercado, charla 30 segundos con 10 ó 15 personas.
Almuerzo con empresarios, charla de hora y pico con 20 personas.
Comité de campaña.
Inauguraciòn. 200 personas. Estrecha la mano a 50 y aunque da un discurso no habla con ninguna.
Chat con el candidato. Contesta 10 preguntas.
Mitin. Habla ante 1000 personas. Todas militantes.
Cena. Charla con 10 personas

No he contado las horas, coches, canapeses, recursos humanos y materiales que dedicamos a estas manifestaciones tradicionales de la actividad política… Pero creo que dedicar unas horas a una red como twitter (que te conecta de manera bidireccional con propios y EXTRAÑOS de manera inmediata) vale la pena (también) en campaña.